Hay victorias que se ven limpias desde el primer round. La que protagonizaron Yareni Moreno Almanza y Erick Yáñez Rascón en la Olimpiada Nacional CONADE fue de esas —aunque Jalisco casi los pone a sudar en el camino.
La pareja chihuahuense llegó al Gimnasio Miguel Hidalgo de Puebla y desde el primer round mandó un mensaje claro: vinieron a ganar. Su ejecución fue casi perfecta —coordinación afinada, movimientos de alta dificultad— y las tarjetas lo reflejaron. Primer round para Chihuahua.
Pero el segundo episodio cambió el guión. Jalisco detectó un error y no lo dejó pasar: empató la serie y de repente la final tenía otra energía. Todo al tercer round. Todo o nada.
Y ahí fue donde “Yare” y “Erickcito” mostraron de qué están hechos. Lejos de quebrarse, ofrecieron lo que en el deporte se conoce como una actuación de cierre: segura, creativa, técnica. El tipo de performance que hace que el público ovacione y que los jueces no tengan que deliberar demasiado. Chihuahua se llevó el oro.
Fue la segunda medalla dorada del estado en la jornada —ambas en breaking— y con ella se cerró la disciplina en esta edición de la Olimpiada Nacional. El mensaje fue claro: Chihuahua no solo compite en breaking a nivel nacional, lo domina.

