Cruzar la meta del Maratón de Boston no es poca cosa. Es uno de los 26.2 millas más brutales, más históricos y más selectivos del planeta, y una chihuahuense lo hizo.
Alegría Villarreal Arroyo completó el Maratón de Boston 2026 el pasado 20 de abril en Massachusetts con un tiempo de 3 horas, 27 minutos y 35 segundos, un ritmo de 7:56 por milla que mantuvo constante a lo largo de una carrera que reúne a casi 30 mil corredores de todo el mundo. En la clasificación general quedó en el lugar 13,389 de 29,341 participantes; en la femenil, en el puesto 4,103 de 12,766. Los números cuentan parte de la historia, pero no toda.
Para llegar aquí, Alegría tuvo que ganarse el derecho. Su clasificación vino desde el Maratón de Berlín 2024, donde registró 3:24:04, la marca que le abrió la puerta a una de las competencias más exigentes del World Marathon Majors, el circuito que concentra los seis grandes maratones del mundo. No es una carrera a la que se inscribe cualquiera. Se clasifica, se entrena y se sufre para llegar.
Y de sufrir, Alegría sabe. En sus propias palabras, la preparación fue un proceso complejo que puso a prueba su constancia más de una vez. “Hubo momentos complicados, pero nunca dejé de creer ni de luchar”, dijo al cruzar la meta, y uno puede imaginar lo que eso implica: madrugadas, lesiones, dudas, kilómetros en soledad. Lo que también la sostuvo, según ella misma, fueron sus cuatro hijas y su madre. No es un detalle menor que una atleta le atribuya su logro más importante a su familia completa.
La edición 2026 la ganaron el keniano John Korir y la también keniana Sharon Lokedi, que es lo esperado cuando hablamos de maratón a nivel élite mundial. Pero lo que hace valioso el resultado de Villarreal Arroyo no es compararse con quienes corren en otra dimensión, sino entender lo que significa terminar el Maratón de Boston —una carrera fundada en 1897— con un tiempo sólido y representando a Chihuahua en un escenario donde México raramente aparece en los resultados.
Boston no regala nada. Y Alegría Villarreal no vino a pasear.

