Torreón, Coah. — Nadie dijo que sería fácil, pero tampoco que iba a ser así de dramático. Los Dorados de Chihuahua vencieron 6-5 a los Algodoneros de Unión Laguna en el segundo juego de la serie disputado la noche del miércoles en el Estadio de la Revolución, y de paso pusieron freno a una racha de cinco derrotas consecutivas que ya comenzaba a oler a temporada perdida.
Chihuahua abrió el partido con todo. En el primer inning orquestaron un rally de cuatro carreras que incluyó elevado de sacrificio de Coco Montes, sencillo remolcador de Brainer Bonací y un triple de dos carreras de Andrelton Simmons. Cuatro rayitas en el primer turno, como si alguien en el dugout visitante hubiera llegado de mal humor y con hambre al mismo tiempo.
El problema fue que los Algodoneros respondieron todavía más fuerte. En la segunda entrada, los locales aprovecharon el descontrol del debutante Elián Leyva —que lanzó 1.2 innings, dio cuatro bases por bolas y permitió cinco carreras— para voltear el marcador con un racimo de cinco anotaciones. Mason Martin conectó el hit que puso al frente a Unión Laguna. Debut para olvidar de Leyva; de esos que luego no aparecen en el resumen de la carrera.
Ahí se congeló el marcador hasta la séptima entrada, donde los Dorados fabricaron dos carreras con sencillos de Leo Piña y Coco Montes para poner el 6-5 que resultaría definitivo. Del otro lado, Dario Agrazal trabajó cinco innings completos con nueve hits y cuatro carreras para Unión Laguna, suficiente para no llevarse la derrota pero tampoco la victoria. Trabajo honesto, resultado ingrato.
En la octava, los Algodoneros pusieron las bases llenas y pusieron a temblar a más de uno en el dugout visitante. Brandon Webb salió del apuro con un par de jugadas al filo, incluido el retiro de Edgar “Conejo” Robles en el intento de robo al plato. Eso, en cualquier estadio, vale un infarto. La novena la cerró Leo Taveras para su quinto salvamento del año, en un juego que terminó de manera poco convencional: por interferencia del bateador Adrián Tovalín. Hasta el final, dramático.
El verdadero héroe de la noche fue el bullpen dorado, que desde la segunda entrada desfiló con Josué Gómez, Raúl Barrón, Demetrio Gutiérrez —quien se quedó con el triunfo (1-1)—, Alan Perdomo, Ralph Garza, Webb y Taveras. Siete innings consecutivos en cero. Cuando el pitcheo de arranque falla tan rápido, el bullpen o te salva o te hunde; esta noche, salvó.
En ofensiva por Chihuahua, Coco Montes fue 2 de 4 con dos impulsadas; Brainer Bonací 3 de 4 con una remolcada; Andrelton Simmons 1 de 4 con dos producidas; y Mark Contreras terminó 3 de 5 con doble, robo de base y dos anotadas. Por los locales, la derrota número 14 en casa deja al récord de Unión Laguna en 13-22. Ganar en el Revolución se ha vuelto más complicado de lo que debería.

