No hay quinto malo… Llegaron muy Panteras pero Adelitas sacó el orgullo norteño y defendió su casa

Chihuahua, Chih. — Miércoles por la noche en el MBA, y las Adelitas le recordaron a Panteras — y a todo el que dudaba — que bajar 13 puntos en una final no es una lápida, es un reto. Final: 86-82, serie igualada a dos, y el quinto juego este sábado 30 de mayo en el Auditorio Hermanos Carreón de Aguascalientes. Preparen el Pepto-Bismol, porque a Chihuahua le gusta la tensión.

El partido fue de esos que te hacen gritar con la boca llena. Panteras Femenil se fue al vestidor arriba 37-36 al medio tiempo, y regresó del descanso como si alguien les hubiera dicho que el título ya estaba en la cajuela del camión. Un parcial de 11-2 encabezado por los triples de Kaleena Mosqueda-Lewis y un triple de Esmery Martínez que mandó a las hidrocálidas arriba por 13. En ese momento, hasta los más creyentes del MBA estaban buscando consuelo en las garnachas del pasillo.

Pero eso fue antes de que Sydney Wallace y Danielle Adams decidieran que no, que hoy no.

Wallace encestó el triple que empató el juego. Adams metió canastas en los momentos más incómodos, como sólo los grandes lo hacen. Las Adelitas descontaron, nivelaron, y luego — con el reloj en su contra — se pusieron al frente para no ceder. Wallace cerró el partido en la línea de tiro libre con seis segundos, y el MBA se vino abajo.

Adams terminó con 18 puntos. NaJai Pollard sumó 15 y siete rebotes. Alisia Jenkins firmó doble-dígito en puntos y tableros. Zaay Green y Yvonne Turner aportaron sus 10 cada una. El entrenador argentino Santiago Belza armó el quinteto de inicio con Turner, Green, Jenkins, Anete Steinberga y Kristina Higgins, y le funcionó justo cuando más lo necesitaba.

Por Aguascalientes, que conste que vinieron a competir: Mosqueda-Lewis lideró con 17, Dyaisha Fair clavó 16, y seis jugadoras terminaron en doble dígito. No fue una noche fácil para el equipo de José Antonio Santaella — fue una noche difícil que simplemente no alcanzó.

Con el empate en la serie, el sábado llega el juego que todos queríamos: el quinto y definitivo, en cancha de Panteras, que históricamente ha favorecido al visitante. Las cuatro ediciones anteriores de la LNBP Femenil se han coronado equipos de fuera. El primero en romper esa racha se lleva no sólo el título, sino el derecho a presumirlo toda la vida. Las Adelitas ya lo saben, y Panteras también.

Chihuahua tiene historia, corazón y ahora tiene impulso. El sábado se define quién le pone nombre a ese segundo título. Y el norte de México ya está listo para ver cómo cae.

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