Déjà Vu!!! PSG bicampeon: los parisinos remontan, cobran en penales y mandan al Arsenal a seguir esperando

Budapest, Hungría. — El Puskás Aréna fue testigo de una final que tuvo de todo: gol tempranero, empate dramático, prórroga sin gol y una tanda de penales que definió quién sigue mandando en Europa. El Paris Saint-Germain venció 5-4 en penales al Arsenal — tras igualar 1-1 en tiempo regular y alargue — para conquistar su segunda Champions League consecutiva y confirmar que lo del año pasado no fue casualidad. Esto ya es una era.

El golpe de salida fue para los ingleses. Kai Havertz anotó al minuto 6 con asistencia de Leandro Trossard, y el Arsenal — que llegó invicto a la final, lo cual es un logro histórico que merece reconocerse — parecía listo para escribir su primer capítulo europeo de verdad. Llevan décadas esperando ese momento, y por un rato en Budapest pareció posible. Por un rato.

La respuesta del PSG llegó al 65′ desde el punto penal. Ousmane Dembélé cobró después de una falta de Cristhian Mosquera sobre Khvicha Kvaratskhelia dentro del área. Empate, oxígeno para los parisinos, y partido que se fue al alargue sin que ninguno de los dos pudiera resolverlo en tiempo extra. Todo quedó para los once pasos — el formato más cruel e igualitario que existe en el fútbol.

Desde los once metros, el PSG fue más certero donde más dolía. Gonçalo Ramos, Désiré Doué, Achraf Hakimi y Beraldo convirtieron para los franceses; solo Nuno Mendes falló. El Arsenal respondió con Viktor Gyökeres, Declan Rice y Gabriel Martinelli, pero Eberechi Eze y Gabriel Magalhães erraron sus cobros y sellaron el destino inglés. Final: 5-4, Orejona número dos para París, y el Arsenal de regreso a casa con el invicto roto y sin el título que tanto esperaba.

Con este bicampeonato, el PSG entra a una lista que hasta hoy tenía muy pocos inquilinos. Es el segundo club en revalidar la Champions desde que el torneo adoptó su formato moderno en 1992 — el otro fue el Real Madrid, que entre 2016, 2017 y 2018 firmó un tricampeonato bajo Zinedine Zidane que todavía duele en el resto de Europa. Si se amplía la historia completa de la Copa de Europa, los parisinos se unen a Benfica, Inter, Ajax, Bayern, Liverpool, Nottingham Forest y Milan como los únicos en ganar títulos consecutivos. Compañía selecta.

El arquitecto de esto es Luis Enrique, que convirtió al PSG de un proyecto caro y sin alma en un equipo con identidad, hambre y ahora con historia propia. Dos títulos seguidos, una generación consolidada y el lugar que les correspondía entre los grandes del continente. El fútbol francés llevaba décadas buscando este tipo de protagonismo en Europa — y lo encontró de la manera más contundente posible: ganando dos veces seguidas.

Para el Arsenal, la noche en Budapest cierra con una conclusión amarga: llegar invicto a una final de Champions y no ganarla es el tipo de dato que persigue a una generación. Mikel Arteta construyó algo real, y eso no se discute. Pero la primera Champions del Arsenal tendrá que esperar — al menos un año más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *