Luis Rey Mejía, defensor chihuahuense de 23 años que actualmente viste los colores del Puebla, fue incluido en el grupo de sparrings que el cuerpo técnico de Javier “El Vasco” Aguirre está reuniendo de cara a la preparación para el Mundial 2026. Eso, en el lenguaje del futbol mexicano, significa que alguien ya tiene su nombre apuntado.

La convocatoria fue anunciada por Aguirre como parte de la primera lista de trabajo rumbo al torneo. El grupo de sparrings está formado por jugadores cuyos equipos no avanzaron a la fase final del torneo, y su rol es justamente ese: entrenar con el equipo mayor, elevar el nivel de los ensayos y, de paso, mostrar que pueden estar ahí. Los convocados saben que sus chances de subirse al avión a la justa son limitadas — eso quedó claro desde el principio — pero también saben que este tipo de llamados tienen memoria.

Luis Rey llega con argumentos. En el Clausura 2026 completó 15 partidos de titular con el Puebla, y antes sumó 11 apariciones en el Apertura 2025. No es un nombre que aparece de la nada: es un jugador que ha encontrado continuidad, protagonismo y, lo más difícil en México, minutos reales semana tras semana. El defensor pertenece a las Chivas de Guadalajara, que lo cedió al cuadro poblano, donde ha respondido con creces. Camargo, Chihuahua no suele exportar titulares de Liga MX — y eso también dice algo.

En la misma lista figuran Jairo Torres y Denzell García, ambos de los Bravos de Ciudad Juárez, lo que le da a la convocatoria un sabor norteño que no es casualidad. El proyecto que viene — el que encabezará Rafael Márquez tras el Mundial — necesita construir una base desde ya, y estos llamados son parte de ese proceso de identificación de perfiles. La lista definitiva de 26 jugadores para el Mundial será anunciada el 1 de junio, a días del arranque del torneo que se jugará entre México, Estados Unidos y Canadá.

Luis Rey no va al Mundial. Pero ya está en la conversación, y eso — en el proceso de un equipo que lleva años sin definir su siguiente generación — no es un detalle menor. A los 23 años, con un puesto ganado y un técnico de talla que pronto tomará las riendas del Tri, el momento para aparecer no podría ser mejor.

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