Más de tres mil niñas y niños de primaria y secundaria tomaron las canchas, pistas y tableros esta semana. No es poca cosa: los Juegos Deportivos Estatales de Educación Básica 2025-2026 oficialmente están en marcha, y Chihuahua lo hizo en grande.
La Secretaría de Educación y Deporte (SEyD) organizó el evento que reúne a jóvenes de siete regiones del estado: centro, centro-sur, sur, noroeste, Paquimé, norte y serrana. El formato es amplio de manera intencional — atletismo, ajedrez, basquetbol 3×3, beisbol 5, futbol 5 vs 5, futbol americano bandera, handball y voleibol. Ocho disciplinas que garantizan que haya espacio para perfiles atléticos muy distintos, desde el ajedrecista que piensa tres jugadas adelante hasta el linebacker en ciernes que juega de bandera porque en su escuela no hay equipo completo.
El premio al final del camino es real: los ganadores de cada disciplina se integran a la delegación estatal que viajará a Guadalajara, Jalisco, a finales de mayo y principios de junio para la fase nacional. Chihuahua querrá llegar con nivel; el orgullo regional en estos torneos pesa más de lo que parece en un acta oficial.
En la ceremonia inaugural, el subsecretario de Educación Básica, Lorenzo Arturo Parga Amado, puso en palabras lo que el evento representa más allá del marcador: trabajo en equipo, disciplina, respeto. Son los valores de siempre, sí, pero cuando los dices frente a tres mil estudiantes que efectivamente se movieron de sus casas para competir, adquieren otro peso.
Teresa de Jesús López Ramírez, directora general de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua, reconoció también el trabajo silencioso que sostiene todo esto: entrenadores que entrenan a deshoras y familias que hacen malabares para llevar a sus hijos a competir región tras región. Ese ecosistema, que pocas veces aparece en el encabezado, es el que convierte un evento gubernamental en algo que realmente importa.

