Miguel Rosales no pudo pedir mejor estreno como manager de los Indios de Ciudad Juárez: 5-2 sobre los Faraones de Nuevo Casas Grandes la noche del sábado, resultado que devuelve a la tribu a la senda del triunfo justo en el peor momento para que Faraones se confiara de su ventaja en la serie.
El héroe de la noche, sin embargo, tuvo acento sinaloense: el zurdo mazatleco Guillermo Arvizu vivió su primera apertura de la temporada con los Indios y respondió con cinco entradas de dominio absoluto, aceptando solo tres imparables —los mismos que bastaron para las dos únicas carreras de unos Faraones que se quedaron esperando más apoyo de su ofensiva local.
Paul Rubio no tuvo la misma suerte: cinco entradas de labor, cinco hits, cuatro carreras permitidas y cuatro boletos regalados, aunque se guardó el orgullo con siete ponches. Ni con esos números logró frenar a un ataque juarense que llegó decidido a aguarles la fiesta en casa.

Y hablando de ataque, Guillermo Williamson y Alain Camou se encargaron de la parte pesada con sendos jonrones, combinando para tres de las cinco carreras del partido. Cuando dos bateadores se ponen de acuerdo para írsela encima al pitcheo rival, generalmente el partido ya está decidido antes de la séptima.
Lo curioso es que en la tabla ambos equipos siguen prácticamente empatados en el papel: Faraones (5to. lugar) e Indios (6to.) comparten récord de 13-14, aunque Nuevo Casas Grandes se queda arriba gracias al dominio que lleva en la serie particular, 2 juegos a 1. Un consuelo que les puede durar poco, porque la revancha ya viene en camino.
En la jornada 10, la última de la temporada regular, Indios y Faraones se volverán a ver las caras, pero esta vez en casa de la tribu, los próximos jueves, viernes y sábado. Faraones llega con la ventaja de la serie; Indios, con las ganas de cobrársela completa en su propio patio.

