A veces las cosas se dicen mejor con el marcador, y este 11-1 de los Rojos de Jiménez sobre los Dorados de Chihuahua no necesita mucha explicación extra: fue nocaut, sin vendaje ni cuenta de protección. Con este resultado, Jiménez da un paso enorme hacia los playoffs de la temporada “Merza 2026” de la Liga Estatal de Beisbol de Chihuahua, y de paso les recuerda a los capitalinos que en esta liga nadie tiene nada asegurado.
Los Rojos cerraron la novena jornada del rol regular con marca de 12-15 y ahora están a un triunfo —combinado con una derrota de los Soles— de amarrar su boleto a la postemporada. Nada mal para un equipo que hasta hace poco no aparecía en las conversaciones fuertes, y que ahora se cuela justo quando más incomoda.
Para los Dorados (16-11), la noche fue un golpe directo a sus aspiraciones de terminar como líderes de la competencia, esto a falta de solo tres juegos en el calendario regular. Ir arriba en la tabla no sirve de mucho si te agarran así de dormido en una sola entrada.

Y vaya que fue una sola entrada la que lo definió todo: la cuarta resultó fatídica para el pitcheo capitalino, con el abridor Rigoberto Borbolla, Jair Herrera y Adrián del Moral combinando para un rally de ocho carreras que dejó al bullpen entero pidiendo tiempo fuera. De ahí para adelante ya nomás fue cuestión de administrar la ventaja.
Las otras tres carreras de Jiménez llegaron dos en la parte baja de la primera y una más en la quinta, mientras que los Dorados apenas pudieron anotar una, en la apertura del cuarto episodio, justo antes de que el techo se les viniera encima. Con tres juegos por delante, Chihuahua tiene poco margen para seguir regalando entradas como esta.

