Joel Flores hace el ciclo, el Héctor Espino se vuelve manicomio y Chihuahua se lleva un 18-13 para la historia

Hay partidos que se ganan y partidos que se recuerdan de por vida, y este domingo el Estadio Héctor Espino tuvo el privilegio de ser testigo de ambos al mismo tiempo. Los Dorados de Chihuahua vencieron 18-13 a los Rieleros de Aguascalientes en un festival de nueve jonrones y más de 30 carreras combinadas, pero lo que se va a quedar grabado con letras doradas es lo que hizo Joel Flores: el nacido en Delicias completó el ciclo, algo que no se veía en el Héctor Espino desde que Benjamín Gil lo logró ante Sultanes en el Monumental, allá por el 31 de marzo de 2008. Casi dos décadas de espera, resueltas en una sola tarde.

Con el triunfo, Chihuahua (27-45) cortó una racha de dos derrotas justo a tiempo, mientras que Rieleros (32-36) sigue metido en la pelea por playoffs en la Zona Norte, aunque hoy la ofensiva no les alcanzó ni para llevarse la serie completa. Cuando un equipo anota 13 carreras y aun así pierde, algo dice de lo que se vivió en el otro dugout.

El partido arrancó con Andre Lipcius poniéndole número a la casa con jonrón de dos carreras ante Greg Duncan desde el primer episodio, pero Aguascalientes no tardó en responder con triple de Matthew Batten y remolque de Jomar Reyes. Ahí nomás fue el calentamiento de lo que venía.

Porque en la parte alta del segundo se desató el caos: Jacob Rhinesmith, de regreso al equipo, conectó de vuelta entera para llevarse entre las piernas a Leo Piña, y Juan Yépez no quiso quedarse atrás con un vuelacercas de tres carreras. En total, 14 bateadores desfilaron por el plato en un rally de 11 anotaciones, con los nueve bateadores del orden inicial conectando hit cada uno en dos entradas completas —de esas rarezas que hasta el aficionado más noble no ve seguido.

Aguascalientes no se rindió y en el cuarto fabricó cuatro carreras más, incluyendo el jonrón del receptor Aaron Antonini, pero Chihuahua contestó con racimo de cinco: ahí llegó el primer jonrón como profesional de Joel Flores, seguido espalda con espalda del cuadrangular de Brainer Bonací, en una combinación que ya empezaba a sentirse como sentencia. Los hidrocálidos, tercos como pocos, respondieron con cinco carreras propias en la quinta gracias al vuelacercas de José Manuel Orozco con dos a bordo ante el abridor Gabriel Ponce, y el ex Dorado Matt McDermott —de esos que siempre regresan a incomodar a su antiguo equipo— añadió lo suyo con jonrón solitario en el sexto.

Rieleros todavía intentó una última resistencia con el cuadrangular de dos carreras de Jomar Reyes en la séptima para acercarse 13-18, pero ya era tarde: el manejo de Homar Rojas cerró el encuentro con 18 imparables en total y el triunfo 14 del equipo en casa, con Ralph Garza (3-2) llevándose la victoria en labor de relevo y Greg Duncan (3-4) cargando la derrota.

La hoja de bateo de Joel Flores merece marco: 5-4 con jonrón, triple, doble y sencillo, cinco producidas y tres anotadas, la definición exacta de una tarde perfecta. Lo acompañaron Brainer Bonací (4-2, jonrón, tres remolcadas), Juan Yépez (5-2, cuadrangular, tres impulsadas) y Andre Lipcius (5-3, vuelacercas, tres empujadas). Por Rieleros, Jomar Reyes (4-2, jonrón, cuatro producidas), José Manuel Orozco (jonrón, tres remolcadas) y Matt McDermott (5-3, jonrón, sencillo y doble) dieron pelea hasta el final, aunque el protagonismo de la tarde ya tenía dueño y apellido chihuahuense.

Los Dorados ahora saldrán de gira: del martes 14 al jueves 16 de julio visitarán a los Saraperos de Saltillo, con la moral por las nubes y un nombre más en los libros de historia de la LMB.

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