Miren de lo que se viene a enterar uno en plena Copa del Mundo 2026. Resulta que los Tigres de Asia por fin se acordaron de cómo ganar un partido de presentación y arrancaron con un triunfo de oro puro ante Chequia sobre la cancha del Estadio Guadalajara. Con este resultado, los coreanos rompieron una racha negativa de 16 años sin poder ganar su primer duelo en una justa mundialista, metiéndose de lleno en la pelea y siguiéndole muy de cerca el paso a nuestra Selección Mexicana en el Grupo A. El duelo en territorio tapatío estuvo lleno de nostalgia y de equipos que viven del recuerdo, pues mientras los checos celebraban su regreso a un Mundial tras 20 largos años de ausencia, los asiáticos buscaban replicar lo que no hacían desde Sudáfrica 2010. Al menos esta vez los europeos no tuvieron que esperar otros 20 años para darse cuenta de que el ritmo mundialista no es para cualquiera.
Para que se den una idea de lo pesado que cargaban el costal los muchachos dirigidos por Hong Myung-bo, su historial reciente en debuts daba más flojera que un partido de pretemporada: empate aburrido con Rusia en Brasil 2014, una dolorosa derrota ante la rocosa Suecia en Rusia 2018 y una repartición de puntos sin chiste contra Uruguay en Qatar 2022. Con esta victoria, Corea del Sur se adueñó de forma momentánea del segundo lugar del sector y llegará con el ánimo por las nubes para el partido de la próxima semana contra México, donde intentarán asaltar el liderato a costa de uno de los anfitriones. Habrá que ver si en el búnker del Tricolor ya se pusieron a estudiar, porque estos coreanos no vienen a pasear ni a pedir autógrafos.

El “hermano coreano” vuelve a ser consentido en tierras tapatías
Lo verdaderamente irónico del asunto ocurrió en las tribunas del inmueble de Chivas. Sobre la cancha del Estadio Guadalajara, Corea del Sur fue claramente superior al rival, pero también contó con el empuje extra de la afición local, que por muchos momentos se olvidó del tequila para lanzar gritos a favor de los asiáticos. Parece que a la fanaticada de esa zona del país todavía le dura la bonita nostalgia de aquel Mundial de Rusia cuando los coreanos nos hicieron el enorme favor de eliminar a Alemania. Ya veremos si la próxima semana los vuelven a apoyar con las mismas ganas cuando les toque plantarse de frente a nuestra Selección Mexicana, donde ahí sí, la cortesía norteña y el apoyo bienintencionado se quedan fuera de la cancha.

