Mientras en otras latitudes se la pasan quejándose del calor o inventando excusas para no salir a scautear, en tierras chihuahuenses se sigue demostrando quién es quién a la hora de exportar talento. Resulta que el joven pitcher Víctor Gallegos Escobedo ya amarró las maletas porque la organización de los Mets de Nueva York le echó el ojo y lo invitó formalmente a integrarse a la Liga de Verano Dominicana (DSL). Sí, a esa sucursal caribeña donde se forjan las verdaderas fieras del béisbol profesional y donde los “fantasmas” de Queens esperan encontrar, por fin, a alguien que sí sepa lo que es la presión norteña.
El camino de Gallegos es de esos que les encanta ignorar a los “expertos” de escritorio del centro del país. Originario de Nogales, Sonora —tierra donde los brazos vienen con lumbre de nacimiento—, el chamaco empezó a llamar la atención de los que sí saben de esto. Fue Caudillos Sports Academy la organización que detectó su potencial durante un Campeonato Nacional celebrado en Meoqui, Chihuahua. Ahí, en lugar de andarse con rodeos o discursos institucionales aburridos, le soltaron una beca completa para pulir el diamante. Al parecer, en el norte no solo se da la mejor carne asada, sino también los mejores proyectos deportivos.
El “tour” del éxito: de Meoqui para el mundo
De acuerdo con Jorge Ginther Arzaga, presidente de Caudillos Sports Academy, el plan con el lanzador sonorense no fue dejarlo sentado a ver qué pasaba. La organización decidió acelerar el proceso y lo canalizó a la Academia Prospectos del Sur, ubicada en El Tejar, Veracruz, bajo la estricta mirada de los reconocidos formadores Frankie Rivera e Ysrael Rergis. Hay que admitir que mandarlo al calor veracruzano fue una buena prueba de fuego; si el muchacho aguantaba la humedad del sur después de haberse formado en el glorioso y templado desierto de Chihuahua, estaba listo para lo que fuera.
Durante su estancia en la academia veracruzana, Gallegos Escobedo se sometió a un proceso especializado de preparación física, técnica y mental que ya quisieran muchos peloteros consagrados de la Liga Mexicana que nomás corren para alcanzar los tacos después del juego. El sonorense perfeccionó sus habilidades sobre la loma y fortaleció su perfil como prospecto de alto rendimiento, demostrando que cuando al talento norteño se le da la disciplina correcta, el límite es el cielo.

Un brazo que cotiza en dólares
El chiste es que después de tanto sudor, el chamaco participó en diversos torneos, “showcases” y eventos de visoreo frente a los cazatalentos de las Grandes Ligas. Y como era de esperarse, los scouts de los Mets de Nueva York abrieron la cartera en cuanto vieron la rotación y la velocidad de sus pitcheos, dándose cuenta de que este muchacho tiene más futuro que todo el roster actual de los Yankees en postemporada.
El dato: Como resultado de este riguroso proceso de formación y exposición internacional, la organización neoyorquina decidió incorporarlo formalmente a sus filas y mandarlo directo a la “Dominican Summer League”, donde comenzará su proceso como pelotero profesional durante la presente temporada de verano.
Por su parte, Jorge Ginther Arzaga sacó el pecho por el proyecto y destacó que la academia continuará trabajando con el mismo compromiso para identificar, impulsar y acompañar a las nuevas generaciones de deportistas. Al final del día, la llegada de Víctor Gallegos a la Gran Carpa no es ninguna casualidad ni un golpe de suerte; es la consolidación de un modelo de trabajo que sí da oportunidades reales, dejando callados a los que piensan que el deporte en México solo se reactiva cada cuatro años con los Juegos Olímpicos. ¡Mucho éxito al muchacho y que sigan marchando los Caudillos!

