Que les quede claro a los del sur: el Estadio “Héctor Espino” se respeta. La noche de este viernes 12 de junio, los Dorados de Chihuahua hicieron valer la localía en la capital del estado grande y le pegaron primero a los Guerreros de Oaxaca con un contundente 7-2. Con este resultado en las acciones de la Liga Mexicana de Beisbol Banorte 2026, los muchachos dirigidos por Homar Rojas confirman que andan encendidos, ligando su octavo triunfo en los últimos 11 compromisos y demostrando que cuando el norte ruge, la oposición nomás se dedica a ver pasar las pelotas.
Un susto tempranero que nomás alborotó el avispero
La visita quiso espantar temprano a la afición chihuahuense en el mismísimo primer episodio. Los de Oaxaca lanzaron la voz de ataque aprovechando que la serpentina local apenas se estaba acomodando; Mael Rojas pegó un sencillo productor que mandó a Alexi Amarista desde la intermedia hasta el plato para abrir la quiniela. Sin dar tiempo de respirar, Yariel González conectó una línea al jardín derecho para remolcar al propio Rojas, poniendo un 0-2 que en el dugout sureño celebraron como si fuera campeonato, sin saber la respuesta que se les venía encima.
A los Guerreros les duró el gusto lo que un cubo de hielo en el desierto; pensaron que habían domado el terreno, pero la ofensiva dorada tenía otros planes para el resto del juego.
El “Catrín” Muñoz armó la fiesta grande
La reacción de la novena dorada no tardó ni un parpadeo. Carlos Muñoz se vistió de héroe y empató el encuentro con una poderosa línea entre los jardines derecho y central, trayéndose por delante a André Lipcius y Brainer Bonaci. El ataque no paró ahí, pues Mark Contreras mantuvo la inercia y le dio la vuelta al marcador con un imparable al derecho que timbró el 3-2 tras dos entradas completas. Por si las moscas, el parralense Muñoz volvió a hacer de las suyas más adelante, esta vez desapareciendo la pelota con un panorámico cuadrangular por todo el jardín derecho para apuntarse la cuarta rayita dorada en su cuenta personal.
El tiro de gracia en el “Lucky Seven” y el candado del pitcheo
Para la fatídica séptima entrada, Justin Connell respondió con un sólido batazo al central que impulsó la quinta carrera de la escuadra chihuahuense, enfriando cualquier intento de rebelión. La fiesta la continuó Mark Contreras con un triple pegado a la raya de primera base que se fue hasta el fondo del jardín derecho para remolcar la sexta, mientras que Leo Piña le puso la cereza al pastel trayendo la séptima con un elevado detrás del shortstop que jugaba adelantado, dejando el definitivo 7-2.
En la lomita de los disparos, el abridor Gabriel Ponce se apuntó una gran salida para cosechar su segundo triunfo de la campaña (2-1), mientras que Luis Fernando Miranda tuvo que cargar con el descalabro (4-2). Detrás de Ponce vino un desfile de brazos integrado por Dereck Rodríguez, Christian Torres, Braden Webb y Edgar Navarro, quienes se combinaron para dejar en un puño a la ofensiva sureña con un total de 10 ponches recetados. La cita para el segundo de la serie es este sábado 13 de junio a las 18:00 horas; traiganse las de ampolleta, porque estos Dorados quieren repetir la dosis.