El Mundial 2026 todavía no cumple ni una semana completa y ya tenemos el primer round de “¿le silban a Messi o no le silban a Messi?”. En la victoria de Argentina por 3-0 sobre Argelia, el capitán argentino protagonizó la jugada más comentada de la jornada: una plancha por detrás sobre un rival que, para buena parte de la afición y los analistas, tenía todo el perfil de tarjeta roja directa. El árbitro pensó distinto y se la dejó pasar, y ahí empezó la fiesta en redes.
El debate que ya conocemos de memoria
La acción se viralizó casi al instante, y como suele pasar cuando Messi está involucrado, no faltaron los usuarios que señalaron lo de siempre: que hay jugadores a los que el silbante mide con otra vara. Es la misma discusión de cada Mundial, solo que ahora con resolución 4K y repetición instantánea desde seis ángulos para que cada quien arme su propio veredicto en el celular.
Mientras unos debaten, el otro resuelve el partido solo
Polémica aparte, lo que no admite discusión es lo que hizo con el balón en los pies: Messi se encargó personalmente del 3-0, anotando los tres goles del triunfo argentino. Así, sin pedir permiso, sigue ampliando su propia colección de números históricos en Copas del Mundo, ese expediente que cada torneo se vuelve más largo y más incómodo de superar para cualquier futbolista que sueñe con compararse.
Argentina arranca como campeón defensor, no como invitado
Con los tres puntos en la bolsa frente a Argelia, la Albiceleste abrió con autoridad su defensa del título en el Grupo J. Nada de nervios de campeón ni resacas de gloria pasada: triunfo claro, capitán intratable y, de regalo, una polémica arbitral que va a seguir alimentando la sobremesa futbolera por varios días más.

