Todo invicto tarde o temprano encuentra un examen de verdad. El de Dorados de Chihuahua llegó en casa y la respuesta no fue la esperada. Diablos Rojos del México ajustó, golpeó donde más dolía y silenció el Gimnasio Manuel Bernardo Aguirre con un contundente 87-67 para emparejar la serie y acabar con el paso perfecto de la quinteta chihuahuense en la temporada 2026 de la Liga Caliente.mx LNBP.
Dorados llegaba con la confianza de un arranque impecable, pero el básquetbol no perdona cuando un equipo deja de imponer condiciones. Lo que comenzó con dominio local terminó convertido en una exhibición escarlata que expuso las fallas de Chihuahua en ambos lados de la duela.
El arranque fue prometedor para los de casa. J.J. Ávila volvió a asumir el liderazgo con puntos, rebotes y presencia defensiva para que Dorados tomara ventaja de 17-14 al finalizar el primer cuarto. Hasta ahí, el libreto parecía seguir el mismo camino de las primeras jornadas.
Pero el segundo periodo cambió por completo la historia. Diablos encontró ritmo ofensivo, comenzó a mover mejor el balón y castigó desde el perímetro. Mientras Dorados intentaba responder con Ray Spalding en la pintura, los visitantes enlazaron ataques efectivos gracias a Devon Scott y Glenn Cosey. Antes del descanso, un triple de Yan Djalo y una bandeja de Trey Drechsel colocaron un 46-33 que ya encendía las alarmas en el MBA.
Si el segundo cuarto inclinó el partido, el tercero prácticamente lo sentenció. Diablos abrió con un parcial de 8-0 y llegó a construir una ventaja de 21 puntos. Ahí se acabó el suspenso. Chihuahua nunca encontró la reacción que había mostrado en sus primeros compromisos y terminó persiguiendo un marcador que cada minuto parecía más lejano.

Los números también explican la caída. Diablos convirtió 11 disparos de tres puntos y encontró respuestas ofensivas desde distintas manos, mientras Dorados apenas acertó ocho de sus 25 intentos desde larga distancia. A eso se sumaron 13 pérdidas de balón, demasiadas concesiones frente a un rival que no necesitó invitación para capitalizar cada error.
La visita tuvo cuatro hombres marcando el ritmo. Trey Drechsel lideró con 18 puntos, Yan Djalo añadió 17, Devon Scott firmó un doble-doble de 15 unidades y 12 rebotes, mientras Glenn Cosey colaboró con 12 tantos.
Por Chihuahua, J.J. Ávila volvió a ser el más consistente con 23 puntos y 11 rebotes para registrar su tercer doble-doble de la campaña. Markeith Cummings y Ray Spalding aportaron 12 unidades cada uno, aunque esta vez el esfuerzo individual nunca logró convertirse en una reacción colectiva.
La derrota deja a Dorados con marca de 3-1, mientras Diablos Rojos igualó su récord en 2-2 y demostró que la serie estaba lejos de ser un trámite. El invicto quedó atrás; ahora viene la parte incómoda del calendario, la que realmente revela de qué está hecho un candidato.
El siguiente reto será todavía más exigente. Dorados visitará a Fuerza Regia el miércoles 5 y jueves 6 de agosto, con ambos encuentros programados a las 20:15 horas en la Arena Mobil. Después del primer tropiezo del año, ya no bastará con presumir el buen arranque. Será momento de demostrar capacidad de respuesta.

