Chihuahua se llevó el Juego 1 de la semifinal por 2-1 en el Gran Estadio Delicias. Alfredo Villa lanzó más de cinco entradas, Darío Gómez produjo las dos carreras y el bullpen capitalino convirtió la ventaja mínima en una victoria que vale oro.
En una semifinal, no siempre gana el que más ruido hace.
A veces gana el que pega primero, encuentra a su pitcher en modo cerrojo y después convierte cada out en una pequeña tortura para el rival.
Dorados de Chihuahua hizo exactamente eso.
La II Zona derrotó 2-1 a los Algodoneros de Delicias en el Juego 1 de la ronda semifinal de la Liga Estatal de Beisbol 2026, disputado en el Gran Estadio Delicias, y tomó ventaja en la serie al mejor de cuatro en siete posibles duelos.
No hubo festival ofensivo.
No hizo falta.
Dorados construyó temprano la diferencia y después obligó a Delicias a perseguirla durante prácticamente toda la noche.
En el primer episodio apareció Darío Gómez con el batazo que comenzó a inclinar la balanza. Su doblete remolcó a Rafael Franco y Andrés Ríos para colocar el 2-0 en la pizarra.
Dos carreras.
Eso fue todo lo que necesitó la ofensiva capitalina.
A partir de ahí, Alfredo Villa convirtió el partido en una batalla de paciencia. El abridor de Dorados y el zurdo Nahúm Márquez se enfrascaron en un duelo donde cada lanzamiento parecía tener más valor que el anterior.
Villa aguantó hasta el sexto episodio.

Algodoneros finalmente encontró la grieta cuando Alexis Sáenz conectó extrabase y mandó a Erik Sagarnaga al plato para recortar la diferencia a 2-1. La carrera también marcó el final de la labor de Villa.
Pero ahí estaba el bullpen.
Martín Urías tomó la pelota y continuó el trabajo de contención, limitando a una ofensiva local que ya había encontrado la manera de acercarse, pero no de completar la remontada.
Y cuando llegó el último inning, apareció el hombre que conoce bien ese escenario: Luis Moreno, líder de salvamentos durante la campaña regular.
El cierre fue sencillo en concepto, aunque seguramente no en nervios: sacar los outs que faltaban y conservar la ventaja.
Dorados lo hizo.
Delicias tuvo que conformarse con mirar cómo una diferencia de una carrera sobrevivía hasta el último lanzamiento.
Villa terminó como pitcher ganador después de trabajar cinco episodios y un tercio, permitiendo cinco imparables y una carrera, con una base por bolas y seis ponches.
Márquez cargó con la derrota luego de cuatro entradas, tres hits, dos carreras, tres bases por bolas y dos ponches.
Darío Gómez fue el hombre de la ofensiva dorada al terminar de 3-1 con las dos carreras producidas. Andrés Ríos bateó de 4-2 con una anotada y René Cano de 3-1 con un pasaporte.
Por Algodoneros, Alexis Sáenz terminó de 4-2 con una producida, Erik Sagarnaga de 3-1 con una anotada y Aarón Sillas de 4-2.
Y ahí está la fotografía de la noche: Delicias tuvo nueve entradas para alcanzar dos carreras y Dorados se encargó de que una de ellas fuera la última que apareciera en la pizarra.
El golpe no es definitivo, pero sí importante.
Porque ganar el primer juego como visitante obliga al rival a cargar con la presión de responder inmediatamente. Delicias ya no puede permitirse que el segundo encuentro se convierta en otra noche de perseguir una ventaja mínima.
Este sábado 8 de agosto, a las 19:00 horas, volverán a encontrarse en el Gran Estadio Delicias.
Dorados ya hizo su parte: llegó a territorio algodonero y salió con la victoria.
Ahora la presión cambia de dugout.
La semifinal apenas comienza, pero Chihuahua ya consiguió lo que fue a buscar: pegar primero y dejar a Delicias con la obligación de contestar.

