Dorados volvió a tener el juego… y otra vez se le fue de las manos

Chihuahua llegó a tener ventaja de 8-2, pero Charros respondió con un brutal racimo de nueve carreras en la sexta entrada para imponerse 14-13 y llevarse la serie. Quinta derrota consecutiva para los Dorados.

Hay derrotas que duelen por la diferencia.

Y hay otras que duelen porque el partido estaba servido en la mesa y aun así alguien terminó llevándose el plato.

La de Dorados ante Charros pertenece a la segunda categoría.

Chihuahua desperdició una ventaja de seis carreras, recibió nueve anotaciones en una sola entrada y terminó cayendo 14-13 ante Jalisco en el Estadio Héctor Espino. El campeón de la Zona Norte se llevó la serie en gira, aseguró marca ganadora en la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol Banorte y dejó a los Dorados con su quinta derrota consecutiva.

El marcador final dice una carrera de diferencia.

La historia dice que hubo una ventaja de 8-2 que Chihuahua no supo proteger.

Charros comenzó pegando primero. Michael Wielansky conectó cuadrangular con un compañero a bordo en la primera entrada para poner el 2-0.

La respuesta local fue inmediata y contundente.

Dorados fabricó cuatro carreras con cuatro imparables consecutivos. Coco Montes y Carlos “Catito” Muñoz produjeron carreras, mientras Andrelton Simmons agregó un elevado de sacrificio para darle la vuelta al encuentro.

Y entonces Chihuahua aprovechó el momento.

Jacob Rhinesmith conectó doblete productor de dos anotaciones y Joel Flores, en su juego número 100 en la LMB, agregó otra carrera con extrabase. En la tercera entrada, Gilberto Vizcarra llevó a Andre Lipcius al plato y Damon Dues produjo para Joel Flores.

El marcador ya era 8-2.

Seis carreras de ventaja.

Parecía que Dorados había tomado el control.

Pero el beisbol tiene una costumbre bastante cruel: mientras haya outs disponibles, el partido no le pertenece a nadie.

En la cuarta, Wielansky conectó triple y posteriormente anotó con elevado de sacrificio de Alex Mejía. Charros recortó la diferencia, pero el verdadero desastre todavía estaba esperando en la sexta entrada.

Y vaya que llegó.

Alex Mejía abrió la tormenta con un cuadrangular de tres carreras. Alfredo Hurtado agregó un sencillo productor y, con las bases llenas, Joshua Fuentes anotó el empate mediante un wild pitch.

De pronto, aquel 8-2 ya era historia.

Charros siguió atacando y terminó fabricando nueve carreras en la entrada, enviando a 12 bateadores al plato. Gilberto Jiménez produjo una más y Alex Mejía volvió a responder para completar un episodio que cambió por completo el partido.

El 8-2 se convirtió en 12-8.

En una sola entrada.

Dorados, eso sí, no se rindió.

La ofensiva volvió a aparecer y Coco Montes produjo la novena carrera. Damon Dues anotó en un lanzamiento descontrolado de Elkin Alcalá y Carlos “Catito” Muñoz conectó sencillo productor para poner el juego 11-12.

Pero cada vez que Chihuahua encontraba oxígeno, Jalisco encontraba otra forma de volver a golpear.

En la séptima, Johneshwy Fargas conectó doblete y mandó al plato a Joshua Fuentes y Alfredo Hurtado para ampliar nuevamente la ventaja.

Dorados respondió en la octava. Coco Montes conectó triple, Damon Dues llegó a tierra prometida y Montes anotó posteriormente con un out productivo de Juan Yépez.

14-13.

Una carrera.

Otra vez al alcance.

Pero ya no hubo milagro.

En la novena, Chihuahua colocó a dos hombres en los senderos, aunque Reymín Guduán apagó el último intento de rebelión y consiguió su tercer salvamento de la temporada.

José Montijo (1-0) se llevó su primer triunfo en la LMB y Josué Gómez (0-2) cargó con la derrota.

En ofensiva, Alex Mejía fue el verdugo con actuación de 4-2, cuadrangular y cinco carreras producidas. Johneshwy Fargas terminó de 4-2 con tres impulsadas y Michael Wielansky de 5-2 con jonrón y dos producidas.

Por Chihuahua, Coco Montes fue una máquina: de 6-4, tres remolcadas y tres anotadas. Damon Dues terminó de 6-4 con una producida y tres anotadas; Carlos Muñoz bateó de 3-2 con dos impulsadas y Jacob Rhinesmith de 5-2 con dos producidas.

Pero ni cuatro imparables de Montes ni una ofensiva capaz de fabricar 13 carreras fueron suficientes.

Porque cuando un equipo permite nueve carreras en una entrada, la ofensiva puede hacer su parte, puede volver a levantarse, puede acercarse una y otra vez… pero el margen de error ya se evaporó.

Y eso es precisamente lo incómodo para Dorados: no perdió porque le faltaran carreras. Perdió después de tener seis de ventaja.

Jalisco, mientras tanto, hizo lo que hacen los equipos que saben sobrevivir este tipo de juegos: esperó su oportunidad y cuando Chihuahua abrió la puerta, entró con todo y no volvió a salir.

Con la victoria, Charros mejoró a 47-45 y se instaló en el cuarto sitio de la Zona Norte. Dorados quedó con marca de 35-57 y una racha de cinco derrotas consecutivas.

Todavía queda un juego de temporada regular.

Este jueves 6 de agosto, a las 19:00 horas en el Estadio Héctor Espino, Adrián Martínez (0-1, 6.75) enfrentará a Michael Boyle (1-5, 5.34).

Después de dos noches consecutivas en las que Charros terminó celebrando, Chihuahua tiene una última oportunidad de cerrar la campaña regular con otra cara.

Porque una cosa es perder.

Otra muy distinta es entregar un 8-2 y después preguntarse dónde se escapó el juego.

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