Hay derrotas que cuentan como una más en el calendario. Y hay otras que se quedan dando vueltas porque exhiben todo lo que un equipo no supo cerrar. Dorados de Chihuahua tenía contra las cuerdas a Sultanes de Monterrey con una ventaja de 9-0, pero terminó viendo cómo los Fantasmas Grises firmaban una remontada de película para imponerse 15-9 y completar la barrida en el Walmart Park.
El golpe no fue cualquier remontada. Monterrey encontró vida cuando parecía sentenciado y aprovechó cada espacio que Chihuahua le dejó abierto. En el beisbol, una ventaja de nueve carreras debería ser suficiente para bajar la cortina; esta vez fue apenas el inicio del espectáculo de los locales.
La División del Norte parecía tener el control absoluto desde temprano. En la segunda entrada, Gilberto Vizcarra abrió el camino con un doble productor, mientras Andre Lipcius y Joel Flores cruzaban el plato para poner en marcha la ofensiva.
El quinto episodio parecía el nocaut definitivo. Aarón Lugo produjo con sencillo, Coco Montes respondió con un doble impulsor y Andre Lipcius añadió otro batazo de dos carreras. Después apareció Jacob Rhinesmith con su noveno cuadrangular de la temporada, un batazo de tres anotaciones que silenció momentáneamente el estadio y colocó un contundente 9-0 en la pizarra.
Pero el problema fue que el juego todavía estaba muy lejos de terminar.
Sultanes comenzó a descontar en la parte baja del quinto, provocando la salida del abridor Gabriel Ponce tras cuatro entradas y dos tercios. En la sexta llegaron cuatro carreras más con imparables de Sócrates Brito y Harold Ramírez, mientras algunos pestañeos defensivos de los Dorados terminaron costando mucho más de lo que parecían en ese momento.
La séptima encendió todas las alarmas cuando Maikel Franco disparó su jonrón 19 de la temporada para acercar a Monterrey por apenas una carrera. Lo que minutos antes parecía una tarde tranquila ya era un duelo completamente distinto.

El golpe definitivo cayó en la octava. Los Fantasmas Grises armaron un rally de siete anotaciones encabezado por el imparable productor de Carlos Soto y un triple de Harold Ramírez que le dio la vuelta al encuentro. Sócrates Brito siguió castigando y Omar Narváez coronó el ataque con cuadrangular para sentenciar un 15-9 que pocos habrían imaginado después del quinto inning.
Oliver Ortega (3-4) se llevó la victoria desde el relevo, mientras Nick Struck (2-2) cargó con la derrota.
Harold Ramírez fue el rostro de la remontada al terminar de 5-4 con cinco carreras impulsadas. Omar Narváez bateó de 4-2 con jonrón, dos producidas y tres anotadas; Gustavo Núñez se fue de 5-3 con dos remolques y tres carreras, mientras Maikel Franco aportó su cuadrangular solitario.
Por Chihuahua, Jacob Rhinesmith concluyó de 3-1 con jonrón y tres impulsadas; Gilberto Vizcarra produjo dos al batear de 4-1; Coco Montes remolcó un par y Aarón Lugo añadió otra carrera impulsada.
Con el triunfo, Sultanes mejoró su marca a 47-43 y completó la barrida sobre unos Dorados que quedaron con récord de 35-55 y se marcharon de Monterrey sin una sola victoria en la temporada. Ahora Chihuahua regresará al Estadio Héctor Espino para disputar su última serie del calendario regular frente a Charros de Jalisco, del martes 4 al jueves 6 de agosto.
Porque perder una serie duele. Pero dejar escapar una ventaja de nueve carreras deja una pregunta mucho más incómoda: cuando el juego estaba completamente en sus manos, ¿qué fue lo que realmente se les cayó primero, el pitcheo, la defensa o la capacidad para cerrar la puerta?

