¡Llegó el calor a Ojinaga! Los Soles estrenan mánager vapuleando a unos tiernos Mazorqueros

Vaya manera de arrancar la quinta jornada de la temporada “Merza 2026” en la Liga Estatal de Beisbol de Chihuahua. Tuvimos un frente a frente de esos que llaman “peculiares” porque ambos equipos saltaron al diamante estrenando timonel, pero al final del día, la luna de miel solo le sonrió a uno. Los Soles de Ojinaga, ahora bajo el mando de Édgar Ramírez, metieron el acelerador a fondo para armar una remontada de antología y terminar ganándole, gustándole y goleándole —bueno, apaleándole— a los Mazorqueros de Camargo con un escandaloso e incontestable marcador de 11-3.

Camargo pegó primero, pero se le acabó el corrido

Hay que decir que los banquillos ardieron esta semana. Ojinaga mandó a la loma de las decisiones a Ramírez en sustitución de Óscar Lagarda, mientras que Camargo apostó por José Luis García para ocupar la vacante de Jimmy Portillo. Al principio, parecía que la mística del cambio le funcionaba mejor a la localía; los Mazorqueros hicieron respetar su casa temprano y se pusieron arriba con dos rayitas en la misma baja del primer rollo, sumando una más en la tercera entrada. Sin embargo, para ganarle a Ojinaga se necesitan jugar las nueve entradas completas, y a Camargo se le olvidó que el juego dura más de un tercio.

Con el 3-0 en contra, cualquiera hubiera pensado que los Soles venían a entregar el juego, pero esta novena demostró que tiene más orgullo que frío en Ojinaga.

El fatídico sexto rollo y el despertar del poder de Soles

La debacle mazorquera llegó en la apertura del sexto capítulo, cuando la defensiva local se desmoronó por completo y Ojinaga armó un brutal rally de seis carreras. La locura explotó cuando el marcador ya se había empatado 3-3: apareció Jaime Bustamante para prender un lanzamiento y mandarla a volar detrás de la barda con dos compañeros a bordo. Ese cuadrangular —su segundo de la temporada— rompió la paridad, puso las cosas 6-3 y le borró de golpe la sonrisa a la afición local, que nomás vio cómo su picheo se convertía en auténtico carbón.

La noche perfecta de Zaid Lagarda

Para colmo de males de Camargo, la novena entrada no trajo paz, sino más castigo. Zaid Lagarda decidió que quería llevarse los reflectores y se despachó con otro estacazo de cuatro esquinas para coronar una noche de ensueño. Fue el segundo bambinazo de la campaña para Lagarda —y el segundo en días consecutivos—, cerrando una hoja de servicio impecable de 5-4 al bate, con tres carreras anotadas y tres producidas. Con este triunfo incontestable, el nuevo mánager de los Soles inicia con el pie derecho, mientras que en Camargo tendrán que revisar muy bien sus mazorcas, porque hoy salieron bien desgranadas.

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