¡Qué paseo! Cuauhtémoc le da de manzanazos a la tribu y asalta el liderato en solitario

La noche del jueves quedó claro que en el norte hay niveles y que a los Indios de Ciudad Juárez la altura de la temporada les está dando vértigo. En una exhibición de poderío puro, los Manzaneros de Cuauhtémoc vapulearon 10-1 a la tribu fronteriza en la temporada “Merza 2026” de la Liga Estatal de Beisbol de Chihuahua. Para colmo de bienes en la región manzanera, los Dorados de Chihuahua les hicieron el “favorcito” al pegarle a los Algodoneros de Delicias, una combinación perfecta que dejó a Cuauhtémoc como líder absoluto y solitario del standing con una marca de 10-3. ¡Que la miren desde abajo!

Un desfile de picheo que pareció kermés

Ver el centro del diamante de los Indios fue un verdadero dolor de cabeza para su afición. La tribu (6-7) sigue en caída libre sumando su quinta derrota en los últimos siete compromisos, y es que con un picheo tan generoso es imposible competir. La ofensiva de Cuauhtémoc olió la sangre y no tuvo piedad: timbraron 14 imparables y negociaron la friolera de 10 bases por bolas ante un desfile de seis lanzadores fronterizos que parecían estar regalando pasaportes para cruzar a El Paso.

El abridor Alex Reyes cargó con el descalabro tras mantenerse apenas 3 entradas en las que toleró 3 hits, 4 carreras y otorgó 5 pasaportes. Tras su estrepitosa salida, el mánager aborigen tuvo que activar el teléfono de emergencia para traer a Martín Córdova, Getshe Ulloa, Roque Silva, Daniel Núñez y Roberto Osollo, aunque ninguno logró frenar la fiesta local.

Madero pesado y serpentina de campeonato

La pirotecnia manzanera tuvo dos nombres propios que se encargaron de traer el orden en el plato. Entre Raudel Meraz y Jorge Morales se combinaron para remolcar seis de las diez carreras del encuentro. Meraz estuvo intratable al irse de 6-3 con tres producidas, mientras que Morales no se quedó atrás con una efectiva jornada de 3-2 y otras tres rayitas empujadas, demostrando que este orden al bat no perdona errores.

Del otro lado de la moneda, Efrén Delgado dio cátedra de cómo se maneja la loma de los disparos para apuntarse el triunfo. Delgado maniató a la ofensiva juarense durante 5.1 entradas, espacio donde apenas permitió siete imparables y una carrera, recetando seis ponches y otorgando tres bases por bolas. Juan Pineda y Luis Verdugo se encargaron de tirar los cerrojos finales para confirmar que hoy por hoy, el mejor beisbol del estado se juega en Cuauhtémoc.

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