Tres juegos, tres victorias. En Chihuahua no hay tiempo para discursos de paciencia cuando el equipo responde así en la duela. Dorados volvió a imponer condiciones, derrotó 86-70 a los Diablos Rojos del México y dejó un mensaje claro en la Jornada 3 de la Liga Caliente.mx LNBP 2026: al MBA se entra sabiendo que aquí el ritmo lo marca la División del Norte.
Los dirigidos por Jorge Elorduy no necesitaron remontadas heroicas ni finales de fotografía. Controlaron el encuentro durante 39:53 minutos y, cuando Diablos insinuó una reacción, encontraron respuestas inmediatas. Así se construyen las victorias que pesan: sin regalar la iniciativa y obligando al rival a jugar siempre desde atrás.
El golpe llegó temprano. Con Jaden House encendido y J.J. Ávila atacando el aro, Dorados armó una ventaja de 22-9 que obligó al cuadro escarlata a remar contracorriente prácticamente desde el silbatazo inicial. Porque perseguir el marcador en Chihuahua suele ser un mal negocio.
Diablos intentó acomodarse con Devon Scott, el triple de Alberto Cruz y los puntos de Trey Drechsel, pero cada intento encontraba una respuesta dorada. Will Cherry mantuvo el control del partido y, antes del descanso, Ray Spalding apareció con una canasta sobre la bocina para enviar el encuentro al medio tiempo con ventaja de 47-38.
Si existía alguna duda sobre una posible remontada visitante, el tercer periodo la borró de golpe. En medio del intercambio de triples entre Santiago Scala y JR Clay, Dorados encontró el momento que rompió el partido: un parcial de 11-0 que transformó un duelo competido en una noche de absoluto control. Al finalizar el tercer cuarto, el marcador ya reflejaba un contundente 71-52.

Diablos descontó en el último periodo, pero nunca logró poner nervioso al conjunto local. Cada intento de acercarse terminó encontrando una respuesta, incluida la puntería del mexicano Jose Estrada desde el perímetro para enfriar cualquier esperanza escarlata. A veces el rival amenaza con regresar; otras veces solo maquilla el marcador.
JR Clay encabezó la ofensiva con 19 puntos, seguido por Jaden House con 18, mientras que Will Cherry volvió a demostrar por qué es el motor del equipo al aportar 15 unidades, siete rebotes y seis asistencias. Del otro lado, Trey Drechsel también registró 19 tantos, Santiago Scala sumó 13 y el capitán Devon Scott firmó un doble-doble con 10 puntos y 10 rebotes.
Más allá del marcador, el dominio de Dorados también apareció en los detalles que suelen definir los partidos importantes. Limitó a Diablos Rojos a apenas un 36 % de efectividad en tiros de campo y provocó 17 pérdidas de balón, una combinación que terminó por asfixiar cualquier intento visitante de cambiar la historia.
La noche también dejó un momento especial para la afición local con el debut profesional del chihuahuense José Murillo, quien tuvo sus primeros minutos en una victoria que terminó siendo redonda para la División del Norte.
Ahora la presión cambia de lado. Dorados llegará invicto al segundo duelo de la serie, programado para este sábado 1 de agosto a las 18:00 horas en el Gimnasio Manuel Bernardo Aguirre. Después de lo visto en el primer capítulo, la pregunta ya no es si Chihuahua puede competir con Diablos; la pregunta es quién encuentra la fórmula para bajarlo de este arranque perfecto.

