Sultanes corta la mala racha y Dorados paga la factura en Monterrey

Hay victorias que valen más por el contexto que por el marcador. Sultanes de Monterrey encontró el respiro que tanto necesitaba al vencer 5-1 a los Dorados de Chihuahua en el Walmart Park, dejando atrás una racha de seis derrotas consecutivas y recordándole a la Liga Mexicana que, cuando su pitcheo responde, todavía tiene argumentos para competir.

El duelo arrancó con sabor a experiencia de Grandes Ligas entre los mexicanos Adrián Martínez y Manny Bañuelos, pero la diferencia apareció muy pronto. Monterrey no dejó que el juego entrara en zona de comodidad y castigó desde la primera entrada con imparables de Harold Ramírez y Maikel Franco para fabricar las primeras dos carreras de la noche.

Mientras la ofensiva hacía su parte, Bañuelos convirtió el montículo en territorio prohibido para Chihuahua. El zurdo firmó una apertura de calidad con seis entradas de apenas dos imparables, sin permitir carrera, otorgando dos boletos y recetando cuatro ponches. Justo la clase de actuación que necesitaban unos Fantasmas Grises que ya empezaban a escuchar más preguntas que aplausos.

La tercera anotación llegó en el segundo episodio. Javier Salazar produjo con un rodado en el que Andrelton Simmons alcanzó la pelota e intentó completar una doble matanza digna de su historial como Guante de Oro, aunque Kellen Strahm aprovechó para cruzar el plato y ampliar la ventaja local.

Sultanes volvió a golpear en la sexta entrada. Un infield hit de Sócrates Brito con corredores en las esquinas empujó la cuarta carrera y dejó claro que Monterrey no estaba dispuesto a abrirle la puerta a una reacción visitante. El propio dominicano volvió a aparecer en el octavo episodio con un extrabase que llevó al plato, otra vez, a un inspirado Harold Ramírez.

El colombiano fue el motor ofensivo de la noche al terminar de 4-4 y anotar en tres ocasiones, mientras Brito produjo dos carreras en una ofensiva que hizo exactamente lo que se esperaba en un momento de presión: respaldar a su abridor y evitar que la mala racha siguiera creciendo.

Dorados, por su parte, apenas pudo evitar la blanqueada en la novena entrada gracias a un elevado de sacrificio de Brainer Bonací con las bases llenas, suficiente para que Andre Lipcius anotara la única carrera chihuahuense.

La derrota también marcó el estreno de Adrián Martínez como abridor de la División del Norte. Su labor terminó tras dos entradas en las que permitió cinco imparables y tres carreras, sin conceder bases por bolas y con dos ponches, una presentación complicada en una plaza que rara vez perdona un inicio titubeante.

Con el resultado, Dorados cayó a marca de 35-53 y volvió a tropezar en Monterrey. Sultanes, ahora con récord de 45-43, encontró algo más valioso que una victoria: rompió una racha que empezaba a pesar demasiado. Porque en una temporada larga, el problema no es perder seis seguidos; el verdadero riesgo era acostumbrarse a hacerlo.

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