Jalisco cerró la temporada regular con un 15-7 sobre Chihuahua, se llevó la serie completa del Estadio Héctor Espino y aseguró el cuarto lugar de la Zona Norte. Dorados terminó su campaña con una derrota que resumió demasiado bien una noche que nunca pudo controlar.
El último juego de la temporada tenía pinta de despedida.
Y terminó pareciendo una advertencia.
Charros de Jalisco volvió a castigar a los Dorados de Chihuahua, ahora por 15-7, para completar la barrida en el Estadio Héctor Espino y cerrar la campaña regular de la Liga Mexicana de Beisbol Banorte con marca de 48-45.
El campeón vigente de la Zona Norte no tuvo demasiadas contemplaciones para despedirse de Chihuahua: 15 imparables, 15 carreras y una ventaja que llegó demasiado temprano para que Dorados pudiera reaccionar.
La primera entrada prácticamente escribió el guion.
Jalisco fabricó siete carreras frente al abridor Adrián Martínez. Jared Walsh produjo con doblete, Kyle Garlick aprovechó un error defensivo, Mateo Gil agregó un sencillo productor y después se robó dos bases antes de anotar en un intento de doble robo.
Dwight Smith también cruzó el plato y Gilberto Jiménez terminó anotando en la cuarta pifia de la entrada para Chihuahua.
Cuatro errores en un solo episodio.
Cuando el marcador ya parecía estar pidiendo clemencia, Martínez terminó su labor.
Y Charros todavía tenía hambre.

En el segundo capítulo llegaron tres carreras más gracias al extrabase de Gilberto Jiménez y al sencillo de José Herrera. El marcador alcanzó el doble dígito y la despedida comenzaba a ponerse bastante incómoda para los locales.
Dorados, sin embargo, intentó rescatar algo de dignidad deportiva.
Jacob Rhinesmith conectó su décimo cuadrangular de la temporada con Joel Flores a bordo para poner dos carreras en la pizarra. En la tercera entrada, Flores volvió a aparecer con un sencillo productor.
Pero cada vez que Chihuahua intentaba acercarse, Jalisco encontraba la manera de mantener la distancia.
En el cuarto episodio llegaron tres carreras más para los visitantes. Gilberto Jiménez produjo nuevamente, Joshua Fuentes agregó un elevado de sacrificio y José Herrera puso otra carrera en el marcador.
13-4.
Ahí ya no había remontada: había resistencia.
Gustavo Ruiz produjo una más para Chihuahua en la quinta, y en la sexta Joel Flores volvió a impulsar carrera. Jacob Rhinesmith recibió boleto con las bases llenas y Dorados consiguió reducir la diferencia a seis carreras.
7-13.
Pero Charros simplemente volvió a responder.
Alex Mejía produjo en la séptima y Jalisco agregó otra carrera en la novena para cerrar la noche 15-7.
El resultado fue contundente y la serie todavía más: tres juegos, tres victorias de Charros.
Sasagi Sánchez (1-1) consiguió el triunfo en labor de relevo, mientras Adrián Martínez (0-2) cargó con la derrota.
Gilberto Jiménez fue uno de los grandes protagonistas de la ofensiva visitante al terminar de 4-2 con tres producidas y tres anotadas. José Herrera bateó de 3-2 con tres carreras impulsadas y Alex Mejía terminó de 4-2 con dos remolcadas.
Por Chihuahua, Jacob Rhinesmith cerró de 4-2 con cuadrangular y tres producidas, mientras Joel Flores se fue de 5-3 con dos carreras impulsadas.
Y entonces llegó el último momento de la temporada.
Sin playoffs, sin otro juego pendiente y con el resultado ya decidido, los Dorados permanecieron en el terreno mientras su afición los despidió entre aplausos.
Porque una cosa es el resultado de una noche y otra la historia completa de una temporada.
Chihuahua terminó su campaña 2026 en su tercer año consecutivo en la LMB. El cierre fue áspero: una derrota de ocho carreras, una barrida en casa y una noche en la que cuatro errores en el primer episodio ayudaron a que el partido se escapara demasiado pronto.
Pero la temporada terminó.
Ahora comienza otra etapa: la directiva ya trabaja de cara a 2027.
Y ahí estará la verdadera pregunta para Dorados: ¿qué van a cambiar para que el próximo cierre de temporada no vuelva a sentirse como una fiesta ajena en su propia casa?
Charros se fue de Chihuahua con la serie completa y el cuarto lugar de la Zona Norte.
Dorados se quedó con los aplausos de su gente.
Ahora toca convertir esos aplausos en algo más que una despedida bonita.
Porque para el próximo año, los buenos deseos no batean, no fildean y mucho menos ganan partidos.

