Hay derrotas que se digieren y hay derrotas que se cobran. Los Indios de Ciudad Juárez eligieron el segundo camino y el jueves por la noche se presentaron a saldar cuentas con los Venados de Madera, a quienes despacharon por la vía del nocaut con un 11-1 que no dejó dudas ni espacios para interpretaciones generosas. Serie empatada a un juego, y esta noche se juega el tercero que define todo.
La memoria de la tribu fronteriza no falla
El antecedente era reciente y picaba: el pasado domingo los mismos Venados les habían sacado 9-7 en su propia cara. Los Indios, que cargan ahora un balance de 7 victorias y 8 derrotas, regresaron con otra mentalidad y borraron esa mancha con diez de diferencia, que en beisbol es el equivalente deportivo a contestar un mensaje con tres días de retraso pero con todo el argumento del mundo.
Roque Silva al rescate, con créditos de ganador
El abridor Terence Marin aguantó 4.2 entradas con la misión cumplida de mantener vivos a los suyos, pero fue el novel Roque Silva quien entró en relevo, sacó el out importante en la quinta entrada y se quedó con la victoria acreditada. Bienvenida al beisbol estatal, muchacho, y vaya manera de presentarse.

El quinto episodio como punto de quiebre
Los Venados habían tomado la delantera con una carrera en la parte alta de la tercera entrada, sintiéndose cómodos en el partido. Pero en el cierre del quinto inning llegó la estampida fronteriza: siete carreras en un solo episodio que le cambiaron el rostro completo al juego. Todo arrancó con un imparable productor de Manuel Chávez que trajo a Germán Revilla para el empate momentáneo 1-1, y de ahí la línea de bateo siguió funcionando en cadena con hits productores de James Cubillos, Guillermo Williamson, Marco López y de nuevo Revilla, más un elevado de sacrificio de Alain Camou para redondear el daño.
La sexta y la séptima para cerrar el ataúd
Por si la paliza del quinto no era suficiente mensaje, los Indios agregaron tres carreras más en la sexta entrada y una en la séptima para llegar a la diferencia de diez que activó el nocaut y dejó a los Venados completamente tendidos en el terreno. Esta noche, con la serie empatada 1-1, hay tercer juego y ahí se sabe quién manda en esta rivalidad chihuahuense que, por lo visto, todavía tiene mucho que decir.

