Parral se negó a morir: Mineros deja tendidos a Dorados y le mete presión a una serie que parecía resuelta

Los playoffs tienen una regla no escrita: el último out es el más difícil de conseguir. Dorados de Chihuahua estuvo a un paso de poner un pie en la siguiente ronda, pero Mineros de Parral encontró oxígeno cuando ya parecía asfixiado y, con un batazo en el momento más caliente de la noche, ganó 3-2 para mantener viva la semifinal.

La serie sigue favoreciendo 2-1 a la novena capitalina, pero el golpe anímico cayó del lado de Parral. Porque cuando un equipo sobrevive con la espalda contra la pared, el beisbol cambia de temperatura y la presión también cambia de dugout.

El duelo fue una auténtica guerra de pitcheo. Heriberto Sánchez cargó con la responsabilidad de mantener con vida a los Mineros y respondió con una sólida apertura de 108 lanzamientos. El derecho hizo el trabajo pesado, aunque abandonó el juego sin decisión, dejando que el desenlace quedara en manos del bullpen.

Fernando Burgueño tomó la estafeta y cumplió donde más pesan los relevistas: apagó a la ofensiva de Dorados en los momentos de mayor tensión y terminó apuntándose la victoria después del dramático cierre. En postemporada nadie pregunta cómo llegaron las carreras; todos recuerdan quién se quedó con el último festejo.

Y el último festejo tuvo nombre y apellido: Carlos Munguía.

Con la casa llena, dos outs y toda la temporada minera pendiendo de un turno al bat, Munguía no esperó demasiado. Al primer lanzamiento del cerrador estelar de Dorados, Luis Moreno, disparó el imparable que empujó la carrera del 3-2 y dejó tendidos en el terreno a los visitantes. Un swing bastó para convertir el “estamos contra las cuerdas” en un “todavía seguimos aquí”.

El Gran Estadio Parral explotó con un final de esos que alimentan la memoria de una afición. La victoria no solo evitó la eliminación; también recordó que en una serie de playoffs ningún favorito puede darse el lujo de administrar ventajas antes de tiempo.

Dorados mantiene la delantera 2-1 en una serie pactada al mejor de cinco juegos, pero dejó escapar la oportunidad de acercarse al boleto. Ahora tendrá que volver a enfrentar a un rival que recuperó confianza justo cuando más la necesitaba.

El cuarto juego se disputará este sábado a las 19:30 horas, nuevamente en Parral. La misión es clara para ambos. Mineros está obligado a ganar otra vez para forzar un quinto y definitivo encuentro. Dorados, en cambio, necesita demostrar que el batazo de Munguía fue solo un tropiezo y no el inicio de una remontada que hace unas horas parecía improbable. En playoffs, el impulso vale casi tanto como el marcador… y Parral acaba de quedarse con ambos.

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